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Sekhmet, la diosa leona de Egipto: mito, poder y culto

Sekhmet, la diosa leona de Egipto: mito, poder y culto

Sekhmet es la diosa leona de Egipto, hija de Ra y encarnación de su furia: la guerrera que destruye a los enemigos del dios sol, que envía epidemias y que, al mismo tiempo, protege de ellas y cura a los enfermos. Su nombre significa «la poderosa», y su mito más conocido cuenta cómo estuvo a punto de exterminar a la humanidad hasta que Ra la engañó con cerveza teñida de rojo.

¿Quién es Sekhmet, la diosa leona?

Sekhmet se representa como una mujer con cabeza de leona, coronada por el disco solar y la cobra real (el uraeus). Es una de las formas del llamado Ojo de Ra: la parte violenta y activa del dios sol, la que sale al mundo a castigar a quienes amenazan el orden. Por eso se la asociaba al calor abrasador y a los vientos secos del desierto, y el color rojo, incluido el lino rojo, formaba parte de sus símbolos.

Su nombre deriva de sekhem, «poder», y se suele traducir como «la poderosa». No es un nombre casual: el propio mito de su origen, como veremos, juega con esa palabra.

Sekhmet aparece ya en el complejo funerario del faraón Niuserra, de la dinastía V, y su culto fue ganando peso con el tiempo hasta alcanzar su apogeo en el Reino Nuevo.

El mito de Sekhmet y la destrucción de la humanidad

El relato más famoso sobre Sekhmet forma parte del Libro de la Vaca Celeste. La copia más antigua conocida, incompleta, está en la capilla dorada exterior de Tutankamón, y hay versiones completas en las tumbas de Seti I, Ramsés II y Ramsés III. Lo que sigue se basa en el propio texto egipcio.

La conspiración contra Ra

Al principio, dioses y humanos vivían juntos y Ra era su rey. Pero Ra envejeció: el texto dice que sus huesos eran de plata, su carne de oro y su cabello de lapislázuli. Los humanos aprovecharon su vejez para conspirar contra él. Ra se dio cuenta y convocó en secreto a los dioses primordiales: Shu, Tefnut, Geb, Nut y el océano original, Nun. Nun le aconsejó enviar contra los rebeldes a su Ojo, porque no había otro más capaz de castigarlos. Los humanos, asustados, habían huido al desierto.

De Hathor a Sekhmet

El Ojo de Ra descendió en forma de Hathor, la diosa del amor y la alegría, y mató a los hombres en el desierto. Al volver, dijo a Ra que había «prevalecido» sobre la humanidad y que eso le había resultado agradable a su corazón. De ahí sale el nombre de la diosa. En la traducción del texto de Mark-Jan Nederhof:

«Así nació Sekhmet, [...] para vadear en su sangre hasta Heracleópolis». (Libro de la Vaca Celeste)

El juego de palabras es claro en egipcio: la diosa ha tenido poder (sekhem) sobre los hombres y por eso se llama Sekhmet, «la poderosa». Hathor y Sekhmet no son aquí dos diosas distintas enfrentadas, sino dos caras de la misma fuerza divina.

La cerveza teñida de rojo

Ra decidió entonces salvar a lo que quedaba de la humanidad. Pero la diosa estaba lanzada a la matanza, así que recurrió a un engaño:

  1. Envió mensajeros veloces a Elefantina para traer gran cantidad de ocre rojo (hematites).
  2. En Heliópolis se molió ese mineral mientras las sirvientas molían cebada para hacer cerveza.
  3. Se mezcló el ocre con la cerveza hasta que pareció sangre humana: se llenaron siete mil jarras.
  4. En plena noche, Ra hizo verter la bebida en el lugar donde la diosa pensaba seguir matando, y los campos quedaron inundados hasta tres palmos de altura.
  5. Al amanecer, la diosa vio los campos, le agradó lo que vio, bebió y volvió embriagada sin haber reparado en los humanos.

Ra la recibió llamándola «la graciosa», y el texto aprovecha para explicar con otro juego de palabras el origen de las mujeres hermosas de la ciudad de Imau. La humanidad se salvó, pero el mundo no volvió a ser el de antes: en la segunda parte del libro, Ra, cansado, se retira al cielo a lomos de la diosa Nut convertida en vaca, y los dioses quedan separados de los hombres.

Sekhmet, Hathor y Bastet: tres caras del Ojo de Ra

Una de las dudas más frecuentes sobre Sekhmet es su relación con otras diosas. El mito de la Vaca Celeste ya lo muestra: la furia de Sekhmet y la dulzura de Hathor pueden ser la misma diosa en dos estados. Cuando la leona se calma, vuelve a ser la diosa amable.

Algo parecido ocurre con Bastet, la diosa gata protectora de los hogares. En origen, Bastet también era una diosa leona guerrera; con el tiempo se la representó cada vez más como una gata, y ambas llegaron a entenderse como dos aspectos de una misma divinidad:

  • Sekhmet: la leona guerrera y protectora, la fuerza que castiga.
  • Bastet: la gata, el aspecto más amable y doméstico, con su gran centro de culto en Bubastis, en el delta. Heródoto describe su fiesta como la más concurrida de Egipto.
  • Hathor: la diosa de la música, el amor y la alegría, en la que se convierte el Ojo apaciguado en el mito.

Todas ellas, junto a otras diosas leonas, están vinculadas al Ojo de Ra. Para ver cómo encajan en la familia divina, puedes consultar el árbol genealógico de los dioses egipcios.

Sekhmet, diosa de las epidemias y de la curación

La cara más sorprendente de Sekhmet es que la misma diosa que traía las plagas era la que se invocaba para alejarlas. Las enfermedades se consideraban sus mensajeras o sirvientes, y precisamente por eso había que tenerla contenta.

Sus sacerdotes, los sacerdotes uab de Sekhmet, tenían un papel reconocido en la medicina egipcia. El papiro Edwin Smith, uno de los grandes textos médicos de Egipto, menciona al médico y al sacerdote de Sekhmet cuando explica cómo se colocan los dedos para notar el latido que viene del corazón: una de las descripciones más antiguas conocidas de la toma del pulso. Algunos personajes llegaron a acumular a la vez los títulos de médico jefe, sacerdote de Sekhmet y supervisor de magos, porque en Egipto medicina, religión y magia iban juntas.

El culto a Sekhmet: estatuas, fiestas y la tríada de Menfis

Esposa de Ptah y madre de Nefertum

En Menfis, Sekhmet era la esposa de Ptah, el dios creador de Menfis, y madre de Nefertum, el dios asociado a la flor de loto. Algunas tradiciones le atribuyen también como hijo a Mahes, un dios guerrero con cabeza de león. La pareja une a dos dioses opuestos: el artífice sereno y la leona furiosa.

Las estatuas de Amenhotep III

Ningún faraón honró tanto a Sekhmet como Amenhotep III, de la dinastía XVIII. Para su templo funerario en Tebas se hicieron alrededor de 700 estatuas de la diosa, y muchas de ellas han aparecido en el recinto del templo de Mut, la diosa madre, en Karnak. Por eso hoy Sekhmet es una de las divinidades más representadas en las colecciones egipcias de los museos de todo el mundo.

La fiesta de la embriaguez

El mito de la cerveza roja tenía su reflejo en el calendario. Los egipcios celebraban una fiesta anual de la embriaguez en la que se bebía cerveza y vino, se bailaba y se tocaba música para calmar la parte salvaje de la diosa. Las excavaciones en el templo de Mut en Luxor sacaron a la luz un «pórtico de la embriaguez» levantado por la reina Hatshepsut, ligado a estas celebraciones.

Sekhmet y el faraón

Como guerrera del dios sol, Sekhmet era también una protectora del rey. La furia que en el mito se dirige contra los humanos rebeldes se ponía, en la ideología real, al servicio del faraón frente a sus enemigos. La leona que destruye y la leona que defiende son la misma: todo depende de hacia dónde se dirija su fuerza.

El legado de Sekhmet

La imagen de una diosa capaz de destruir a la humanidad y de salvarla ha hecho de Sekhmet una de las figuras egipcias más populares hoy, en novelas, cómics, videojuegos y en el arte contemporáneo. Su historia, además, plantea una idea muy egipcia: el caos y la protección no son fuerzas separadas, sino la misma energía bien o mal encauzada.

Si quieres conocer al dios cuyo Ojo encarnaba Sekhmet, sigue con Ra, el dios del sol y creador del universo. Y para otro mito egipcio sobre el castigo y el orden, lee el de Maat y el pesaje del corazón, o repasa nuestra guía de dioses egipcios.

Fuentes

  • Libro de la Vaca Celeste (Destrucción de la humanidad), transliteración y trad. inglesa de M.-J. Nederhof sobre De Buck (1948); cf. Lichtheim, Ancient Egyptian Literature II, pp. 197-199
  • Papiro Edwin Smith
  • Heródoto, Historia, II, 59-60
  • Wikipedia (en): Sekhmet; Bastet; Book of the Heavenly Cow; Egyptian medical papyri
  • World History Encyclopedia: Book of the Heavenly Cow

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el nombre Sekhmet?

Deriva de sekhem, poder, y se traduce como la poderosa. El Libro de la Vaca Celeste explica el nombre con un juego de palabras: la diosa ha tenido poder sobre los hombres.

¿Sekhmet y Hathor son la misma diosa?

En el mito de la destrucción de la humanidad, sí: Hathor es enviada como Ojo de Ra, se convierte en Sekhmet durante la matanza y vuelve a su forma amable tras beber la cerveza.

¿Cuál es la diferencia entre Sekhmet y Bastet?

Ambas llegaron a verse como dos aspectos de una misma diosa: Sekhmet, la leona guerrera, y Bastet, representada cada vez más como gata, el aspecto amable y protector del hogar.

¿Por qué Sekhmet es diosa de la medicina?

Porque las epidemias se consideraban sus mensajeras, y por eso también se la invocaba para alejarlas. Sus sacerdotes uab aparecen en los papiros médicos junto a los médicos.

¿Cómo detuvo Ra a Sekhmet?

Mandó mezclar ocre rojo de Elefantina con siete mil jarras de cerveza para que pareciera sangre. La diosa la bebió, se embriagó y dejó de perseguir a los humanos.

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